Sin obras, sin taladrar y sin nada que necesite el permiso del propietario.
Un piso que parece bien resuelto rara vez es el caro. Es aquel donde se tomaron unas pocas decisiones a propósito y luego se repitieron. Aquí van cinco que funcionan en un piso de alquiler mediterráneo, donde no puedes repintar, no deberías taladrar y trabajas con suelos de baldosa y luz dura.
1. Reduce la paleta

Elige dos o tres tonos y repítelos por la habitación. Arena cálida, blanco roto, azul marino. Cuando los colores se responden entre sí, el espacio se lee como intencionado en vez de acumulado, y repetir no cuesta nada.
Los textiles son la forma más barata de sostener una paleta, porque puedes cambiarlos sin tocar el piso. Las fundas de cojín de lona de toldo están hechas con lona desarrollada originalmente para protección solar, 60 % acrílico y 40 % poliéster, por 24,90 euros.
2. Cambia los textiles antes que nada
Toallas, ropa de cama, fundas de cojín. Los textiles son lo que tocas cada día, y la diferencia entre una toalla fina y una gruesa es evidente de un modo en que una lámpara más cara no lo es.
La toalla Hotel Luxury es de algodón peinado de 800 g/m² con doble costura, por 23,10 euros. En la cama, la funda nórdica Basic en verde oliva es 100 % algodón con botones ocultos, desde 35,99 euros. Las fundas de almohada y la bajera no van incluidas, algo que conviene saber antes de pedirla.
3. Deja superficies vacías

Resiste la tentación de llenar cada estante. Un objeto bien elegido dice más que diez compitiendo por la atención, y el espacio vacío es la señal más clara de que una habitación se ordenó en vez de llenarse.
Si vas a dejar una cosa a la vista, que tenga una historia detrás. Los cuencos Medina están hechos a mano en Córdoba, así que no hay dos iguales, y parten de 12,90 euros.
4. Aprovecha la luz que tienes
La luz mediterránea es fuerte y direccional, lo cual es una ventaja en cuanto dejas de bloquearla. Cambia las cortinas pesadas por tejidos más ligeros, mantén el cristal limpio y pon un espejo enfrente de la ventana en vez de en la pared de al lado.
El espejo rectangular Queens tiene marco de metal negro mate y diseño reversible, así que se cuelga en vertical o en horizontal según la pared, desde 106,05 euros. En un alquiler, pide permiso por escrito antes de fijarlo, o apoya un espejo grande contra la pared.
5. Compra menos y compra una vez
Una taza que te gusta de verdad gana a seis que toleras. Esa es la idea entera. Cuando cada objeto de una habitación se ha ganado su sitio, la habitación se lee como pensada, y pensada suele ser lo que la gente quiere decir cuando dice cara.
El olor también cuenta, y es lo más barato de esta lista que puedes acertar. La vela St. Moritz de cera de soja tiene mecha de madera que crepita al arder, abre en vainilla y se asienta en rosa, por 34,70 euros.
Por dónde empezar
Si solo haces una de estas cosas, cambia los textiles. Es el cambio visible más rápido y el que notas a diario. Empieza por toallas y albornoces, luego ropa de cama, y luego la gama de salón.
¿De alquiler? Estos accesorios no necesitan taladro y se van contigo al acabar el contrato: Accesorios de baño sin taladro para pisos de alquiler.

